Agencia Reforma
HOUSTON-- Fueron 10 segundos en los que no se controló.
Javier Aguirre, técnico del Tri, aseguró que en ese lapso no cumplió con su objetivo primario de ser el ejemplo para el equipo y se mostró arrepentido por el incidente en el que se involucró en el partido que Mexico empató a 1 con Panama.
"Quisiera pedir disculpas en el orden que sea a la afición mexicana, al equipo mexicano, a la prensa mexicana y a todos los involucrados con la Selección mexicana, a los directivos y trabajadores porque hoy no tuve muy buena conducta".
"Fue producto de que, a mi juicio, la pérdida de tiempo por parte del rival, quise precipitadamente defender una pelota cuando el árbitro sancionó un saque de banda y cuando el jugador de ellos seguía intentando, por afuera del campo, jugar", mencionó.
El Vasco aceptó que no fue la mejor manera de conducirse.
"Estoy perfectamente arrepentido de ello, en primer lugar no debo salir de mi área técnica y estoy bien sancionado por el árbitro. No puedo, dirigir al equipo mexicano desde el banquillo y dejar al equipo sin entrenador".
Agregó: "Soy el primero en llegar aquí y pedir orden a mis jugadores y en ese sentido, en esa acción imprudente de mi parte, es inevitable el choque, pero yo no debería estar ahí en ese momento en el camino del jugador. Agradezco sus inquietudes, pero es lo que puedo decir al respecto, un arrepentimiento sincero y verdadero", añadió.
Acerca de la acusación que le hizo el técnico de Panamá Gary Stempel de que tuvo la intención de lastimar al elemento canalero, Aguirre dijo que sólo él conoce cuál fue la intensidad de su acción.
"La intención de la acción, el único que la sabe soy yo. El jugador llevaba mucha velocidad, incluso hay un jugador mexicano ahí de por medio y no me da tiempo de sacar el pie, así lo veo y no hay nadie que pueda decir cuán fue mi intención", afirmó.